Si tiene el suficiente valor dramático, por supuesto que puedes meter un velocirraptor en la trama. Faltaría más.

martes, 31 de enero de 2017

Pero eso es otra Historia: La Historia de la Antigua Roma

ANTIGUA ROMA 1: Los Etruscos y la Monarquía Romana 
 La primera gran civilización de Italia fue la de los Etruscos. Estos habitantes de la Toscana se expandieron por todo el norte italiano mientras Roma sólo era una pequeña aldea. Sin embargo, este pequeño poblado latino iría creciendo con el tiempo. Roma comenzó siendo una monarquía, con siete reyes legendarios (ya que no se sabe si son reales o una leyenda). La ciudad fue creciendo, adornándose con el Templo a Júpiter, el de Diana o el de Vesta. También se levantó un enorme Circo Máximo o el sistema de alcantarillado de la Cloaca Máxima, construidos por el rey Tarquinio Prisco. Además también se fue asentando una política organizada en curias, donde la clase aristocrática, los patricios, junto con el Senado, podían votar leyes, declarar guerras o hasta elegir al rey de la ciudad. Todo esto haría que en el año 509 a.C. este sistema monárquico cambiaría a una pseudo democracia llamada la República.
 


ANTIGUA ROMA 2: La República Romana y la conquista de Italia 
En la primera parte de este episodio vamos a conocer las instituciones juridico-políticas más importantes de la República romana, así como las primeras formaciones de su ejército manipular. Entre ellas están los cónsules, los pretores, los censores, los cuestores o los ediles curules, y también las asambleas, como el Senado, la Asamblea centuriada, la tribunada y las reformas de la clase plebeya con los tribunos de la plebe y el concilum plebis. En la otra mitad de episodio veremos las guerras más importantes de Roma contra sus vecinos itálicos entre el año 509 y 270 a.C. La primera fue la 1ª Guerra Latina, a la cual siguieron tres guerras contra la ciudad etrusca de Veyes. Tras una invasión de los galos que saquearon Roma, llegarían las guerras contra los Samnitas, un pueblo del centro-sur italiano. Finalmente, el final boss de este episodio está reservado para el griego Pirro de Epiro, que intentará invadir Italia con bastante poco éxito.



ANTIGUA ROMA 3: Las Guerras Púnicas, las Guerras Macedónicas, y las reformas de los Graco y Cayo Mario 
Sólo era cuestión de tiempo que las dos grandes potencias del Mediterráneo, Cartago y Roma, entrasen en guerra. Las Guerras Púnicas fue un conflicto que enfrentó a estas dos fuerzas a batallas navales muy movidas que acabaron con la supremacía de Roma por esos mares. Durante ellas, el gran enemigo de los romanos sería Aníbal Barca y su familia, que atemorizó Italia durante más de una década. Después de estos conflictos llegaron otros, como las Guerras en Iliria o las Guerras Macedónicas, en donde los romanos, con la excusa de liberar Grecia del yugo de la Macedonia de Filipo V logró conquistar toda la Hélade. Mientras tanto, los partos de Mitrídates I se expandían como locos por todo Oriente Medio, comiéndose por el camino a los griegos del Imperio Seléucida de Antíoco III el Grande. Los últimos conflictos de Roma durante el siglo II a.C. fueron las polémicas reformas de los hermanos Graco para mejorar el reparto del ager publicus, acaparado por la aristocracia, y la división del Senado entre optimates y populares. Además, una nueva guerra comenzó en el Norte de África, esta vez con el Reino de Numidia de Yugurta, que acabó con el alzamiento de otro reformador: Cayo Mario.

 


ANTIGUA ROMA 4: De la República al Imperio. Sila, Pompeyo, Julio César y Octaviano 
A partir del año 100 a.C. un porrón de guerras diferentes sacudieron la República romana y propiciaron su caída. La primera de ellas fue la Guerra Social, un conflicto entre los romanos y los itálicos en busca de su ciudadanía y otros derechos perdidos años antes. Nada más resolverla llegaron la 1ª Guerra Mitridática, contra el rey de Ponto Mitrídates VI y su aliado armenio por el control de Asia Menor; y la 1ª Guerra Civil Romana, entre los optimates de Lucio Cornelio Sila y los populares de Cayo Mario y Sulpicio Rufo. Todo acabó con la tiranía de Cina primero y la dictadura de Sila después. Al final, estos regímenes autocráticos acabaron restableciendo la débil democracia, pero las guerras continuaron. La 2ª y 3ª Guerra Mitridática, la Guerra de Sertorio o la Guerra de Espartaco encumbraron a los antiguos oficiales de Sila: Cneo Pompeyo, Marco Licinio Craso, Lucio Licinio Lúculo y Quinto Cecilio Metelo Pío. El que adquirió más popularidad fue Pompeyo, y junto a Craso y un político en alza llamado Julio César formaron un primer triunvirato para influir en la política de los años 50 del siglo I a.C. César partió a las Galias durante casi una década, donde conquistó mucho territorio. Pompeyo, viendo que la popularidad de este le estaba eclipsando, comenzó a poner baches en su camino de regreso, y estalló la 2ª Guerra Civil, que acabó con Julio César tomando el poder absoluto de Roma. Pero este poder no duraría mucho, pues en el año 44 a.C. fue asesinado por antiguos aliados de Pompeyo. La mano derecha de César, Marco Antonio, comenzó una 3ª Guerra Civil contra estos asesinos, y se le unió el hijo adoptivo de César: Octaviano. La 4ª y última Guerra Civil romana sería una guerra entre estos dos personajes. El conflicto acabaría con la caída de la República romana y el inicio del Imperio romano.



ANTIGUA ROMA 5: El Imperio de las dinastías Julio-Claudia y Flavia 
Con Octavio Augusto nació el Imperio Romano. Con él, la dinastía Julio-Claudia se hace con el poder absoluto de Roma, y comienza una expansión por diversos territorios, como Hispania, Retia, Nórica, Dalmacia, Panonia... Sus sucesores Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón agrandarían el territorio romano por Galia, Germania y hasta Britania, combatiendo en un sin fin de guerras. El reinado del último emperador de esta dinastía, Nerón, estaba bastante de la olla, y tras supuestamente incendiar Roma mientras tocaba la lira acabó generando tal caos que comenzó una guerra civil en el año 68, el año de los cuatro emperadores. Este conflicto acabó con la dinastía Flavia tomando el poder. Sus tres emperadores, Vespasiano, Tito y Domiciano, se enfrentaron a problemas como la 1ª Guerra Judeo-Romana, la erupción del monte Vesubio en el 79 d.C. y algunos incendios de la capital romana. La dinastía al final cayó debido a Domiciano, que al igual que Nerón también estaba un poco loco.



ANTIGUA ROMA 6: El Imperio de las dinastías Antonina y Severa 
Después de la caída de la dinastía de los Flavio llegó la de los Antoninos, y con ellos el esplendor y máxima expansión del Imperio Romano. Trajano conquistó Mesopotamia y Dacia, y Adriano se hizo fuerte en Britania mientras trataba de sofocar las revueltas de los judíos en las Guerras Judeo-Romanas. Por otro lado, sus sucesores Antonino Pío, Marco Aurelio, Lucio Vero y Cómodo tuvieron que hacer frente a grandes invasiones de pueblos germanos del norte y, como no, de los partos. Con Cómodo acabó este periodo de esplendor y comenzó la decadencia. Para empezar, una guerra civil conocida como el año de los 5 emperadores y después la Dinastía Severa. Estos emperadores fueron de mal en peor. Septimio Severo, Caracalla, Heliogábalo, Alejandro Severo... Todos acabaron siendo asesinados por sus generales y dejando al Imperio romano con una inestabilidad tan severa que precipitaría su caída.



ANTIGUA ROMA 7: La Crisis del Siglo III y el Imperio cristiano de Constantino I el Grande 
A partir del año 235 comenzó un periodo de crisis, caos y decadencia conocido como la Anarquía Militar. Durante más de medio siglo, diversos generales fueron aupados como emperadores por sus soldados, con efímeros resultados. Esta anarquía pareció acabar con un emperador-soldado de origen ilirio: Diocleciano. Este tipo creó la Tetrarquía y el Dominado para tratar de evitar más golpes de estado. Lo cierto es que el invento funcionó durante un tiempo, pero tras su abdicación, las luchas por el poder entre los tetrarcas volvieron. Maximiano, Galerio, Constancio Cloro, Majencio, Maximino Daya, Severo II, Licinio, Domicio Alejandro... al final solo quedó uno: Constantino I el Grande. Constantino fue el primer emperador que comenzó a beneficiar a la Iglesia cristiana, firmando el Edicto de Milán o creando el Concilio de Nicea para unificar el dogma cristiano.



ANTIGUA ROMA 8: La división del Imperio y la caída de Occidente 
 Tras Constantino I sus hijos no pudieron evitar llevar al Imperio por la senda del caos. La dinastía de los valentinianos y la de los teodosianos tampoco pudo hacer mucho. Bastante tenían ya con el problema de los godos de Fritigerno presionando sobre sus fronteras y encima ahora llegaban unos salvajes de Mongolia para tocar aún más la moral de estos emperadores. Eran los hunos. Uno de sus líderes, Atila, causó estragos en el ejército romano y este se vio obligado a llenar su ejército de bárbaros, lo que acabó precipitando la caída de Occidente. Con el Imperio definitivamente dividido a partir del gobierno de los hijos de Teodosio I, Arcadio y Honorio, la cosa fue a peor. Los magister militum o generales que más prestigio fueron ganando fueron asesinados por falta de confianza. Uno fue Flavio Estilicón y el otro fue Flavio Aecio. El siglo V fue un continuo choque con tribus bárbaras como vándalos, alanos, burgundios y hunos. Los romanos se aliaron con los godos para luchar contra los otros pueblos, pero de nada sirvió y uno de estos líderes bárbaros, Odoacro, logró entrar en Italia y echar al último emperador romano de la parte Occidental: Rómulo Augústulo.

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